La mejor forma de consumir una semilla es a través de los germinados ya que este es el momento en el que estalla la vida en la semilla, esta se llena de energía, se vuelve mucho más digerible para nosotros y hacerlos es tan pero tan simple… Que no tiene mucho sentido comprarlos hechos.
Básicamente hay que remojar las semillas seleccionadas por 8 horas, luego colgarlas para que escurran dentro de una media de nilón por 3 día. Hay que tener en cuenta que las semillas necesitan el agua justa para germinar, mucha la pudre y muy poca la seca. Así que lo ideal es sumergirlas 2 veces al día y volver a colgarlas. Al cabo de 2 o 3 días dependiendo del tamaño de la semilla ya van a haber crecido lo suficiente y podrán ser guardadas en la heladera.
Las mas ricas para germinar son: alfalfa; soja; porotos mung; fenogreco y lentejas. Las demás son igual de buenas aunque con un gusto un tanto más fuerte.
Una galleta de arroz, con palta untada sal marina, un puñado de brotes de alfalfa con un chorrito de oliva. Ideal para la vuelta a casa!
